Cinco Siglos de Imaginacion Creadora By Edgar Avila Echazu, Poeta y Ensayista Boliviano Article From Excelsior, Ediciones Especiales (No. 9) Reforma No. 18-4 piso Mexico, D. F. June 12, 1992 Cierta investigacion historica --tenida de ideologia-- afirma todavia que con la imposicion de la lengua castellana y la religion catolica comenzo en America el proceso de una transculturacion opresiva. Quienes tal idea sustentan desconocen a sabiendas que, gracias al uso del espanol, tanto los nativios americanos como los mestizos y criollos revivificaron sus viejos mitos, manifestando ante el mundo occidental su poder creador, y, con todo ello, dieron nacimiento a nuevas culturas, a diferencia de lo que venia ocurriendo hasta despues del descubrimiento. En el Kollasuyu, por ejemplo, las antiguas mitologias --las nociones sobre el mundo-- y el conocimiento cientifico que hicieron posible la edificacion de Tiwanaku y su expansion cultural, todo ese acervo civilizador, no solamente fue ocultado, sino que estaba siendo destruido por los incas quechuas. Los mitos aymaras, por eso, a la llegada de los conquistadores y de los sacerdotes espanoles, apenas si eran recordados por los descendientes de la civilizacion tiwanakense, ecepcion hecha de los kollanas encargados de la pervivencia del idioma y del folklore altiplanicos. Es comprensible, entonces, que con el castellano, los nativos defendieran sus justas causas en los primeros anos coloniales. Asi, acordaron con la administracion espanola un manejo mas racional para preservar la fuerza de trabaja mitayo, el reconocimiento a los hilacatas para seguir gobernando los ayllus --donde se continuo trabajando con los metodos de produccion preincaicos que conservaron el equilibrio ecologico de la zona-- a mas del respeto a sus costumbres y cultos. Tan cierto es esto ultimo que, en el concilio de Lima de 1613, las jerarquias eclesiasticas reconocieron que en muchas regiones los "indios" continuaban "con sus practicas idolatricas", puesto que en el fondo solo habrian aceptado determinados dogmas y ritos del catolicismo, luego de metamorfosearlos con sus creencias ancestrales, como sucede aun hoy con la identificacion que los aymaras y quechuas creen encontrar entre algunos de sus dioses con los santos cristianos. NO HUBO TAL FORTALECIMIENTO DENIGRANTE NI COACCIONES BARBARAS Lo cual nos demuestra que no hubo tal forzamiento denigrante ni coacciones barbaras de los evangelizadores --salvo el accionar fanatico de algunos curas. En varias regiones de la Audiencia de Charcas se dio una pacifica coexistencia idiomatica. Y de esa manera en el habla de los espanoles se incorporaron terminos, nominaciones y palabras aymaras y quechuas, insertadas incluso en las cartas e informes de los cronistas y funcionarios, y en el quechua y el aymara tambien ocurrio lo mismo. Por eso la aculturacion se transformo en positivo dialogo, ya sea por las necesidades de las relaciones de trabajo o por las de nuevo proceso cultural. Y si bien es cierto que el habla fue un signo de diferenciacion social, no es menos evidente que esto comenzo a ejercitarse a comienzos del siglo XVII, agudizandose esa desigualdad desde nuestra vida independiente --cuando se asienta el poderio economico, social y cultural de los criollos en las ciudades del territorio charquense. Pero lo que se intentaba ocultar en la vida publica de las clases dominantes, en la privacidad de sus hogares se practicaba sin ningun remilgo: las damas y los senores hablaban con sus sirvientes, como con sus hijos y muchas veces entre ellos mismos, en sus idiomas nativos. En el caso de Tarija --una zona limitrofe entre Potosi, las provincias nortenas del Rio de la Plata y el Paraquay--, el castellano se impuso sin violencia alguna como lengua de los hijos del pblador espanol y de las mujeres churumatas y tomatas. A los pocos anos de la fundacion de la villa de San Bernando de la Frontera de los chiriguanaes, el quechua de los mitayos y encomendados traidos por los fundadores se fue perdiendo, y el castellano, con sus originales dicciones y terminos medioevales, y en parte renacentistas --con mucho de su pureza-- fue ya para siempre la lengua propia de los habitantes de estas tierras, con los modismos, inflexiones y la musicalidad con que los transmitieron los conquistadores se adopto una manera de entender y nombrar el mundo, --sin se quiere-- una ideologia que se convirtio en la rectora de las relaciones sociales, al mismo tiempo que se aprendian las tecnicas y las ciencias occidentales introducidas por los espanoles. EN TARIJA COMENZAMOS A VIVIR EN DOS MUNDOS QUE NUNCA SE ENFRENTARON Con el idioma espanol, nuestros abuelos recibieron, y aceptaron como algo incontroversible, las leyendas, las fabulas, las consejas e historias mas o menos fantasticas, todo aquello que se alimenta de la imaginacion no se atiene a la estricta logica, aunque tenga mucho de veracidad --la veracidad de la inventiva creadora--, porque provenia de la imaginacion avida y siempre fecunda de los fundadores y colonizadores y colonizadores. Imaginacion esa dada a las elucubraciones grotescas, morbosas, graciosas y conmovedoras las mas, esto es, lo real y lo maravilloso con que se crearon la literatura y el arte de la Colonia. Asi, con las coplas y romances espanoles, y con la musica que las acompanaba, nuestros bisabuelos vivieron los amores en verdad sucedidos, y los simplemente imaginados, los misterios de aparecidos y resucitados, las aventuras de jovenes y viejos gentiles-hombres y de hidalgos pobretones, de doncellas y principes y de los picaros mendigos, en fin, con toda esa monotona, rica y, a la vez, exultante vida de las diversas clases de espanoles que aqui se afincaron, sonaron y construyeron sus pueblos y ciudades. Con la lengua espanola, pues --como aconteciera en otras zonas donde solo se habla castellano--, en Tarija comenazamos a vivir en dos mundos que nunca se enfrentaron ni escindieron nuestra identidad: en la esfera y el tiempo de la racionalidad, y en el tiempo sin tiempo de la imaginacion creadora. The author discusses how the influence of the spanish language (Castellano) and religion (Catholism), intertwined with that of the native indians of the Americas to create various cultures and traditions that are now part of our world.