La Mirada de los Vencidos By Regis Debray, Escritor Frances Article from Excelsoir, Ediciones Especiales (No. 9) Reforma 18-4 piso Mexico, D. F. June 12, 1992 Del mas pobre de todos los paises americanos nos llega la magnifica fiesta visual de este Quinto Centenario: el encuentro de los dos mundos visto por los pintores de Haiti. Desde la llegada de las tres carabelas a la rada de Saint-Nicolas, escoltadas por sirenas negras y Agoue, el dios del mar hasta el derrocamiento por el ejercito del Presidente electo, Jean Bertrand Aristide, de 1492 a 1992, por tanto, cinco siglos comprimidos, cuidadosamente enterrados por nuestra altivez y nuestra ignominia, desfilan de un solo golpe ante nuestras miradas en cien cuadros resplandecientes. No hay sermon ni acusacion. La protesta se halla tanto y mas en la pintura que en la cronica. Al elegir a Sevilla como punto de partida de un gran periplo (la exposicion itinerante se presentara despues en Roma, Paris, Nantes, Atenas, Nueva York, etcetera), Jean-Marie Drot, el comisario general y sus amigos haitianos no han actuado al azar. Estos documentos naifs de hechura, pero tan cargados de sentido en profundidad, vuelven a hacer la travesia de Colon en sentido inverso. El mensaje vuelve asi al remitente: "Oh, gran hombre blanco, querido Cristobal, nuestro primer colono, mira bien, asi es como hemos descubierto a nuestros descubridores europeos y a sus dignos sucesores, esos americanos del Norte que nos han invadido y saqueado durante 20 anos (1915-1934), antes de dejar sitio a vuestros apoderados, generales y macoutes". En Puerto Principe, durante la ultima sublevacion popular, la estatua de Colon ha sido arrancada y arrojada al mar, sin indicacion de las autoridades: excesivo ultraje que se entendera mejor despues de esta muda toma de la palabra, no obstante desprovista de toda amargura o resentimiento. Estos modernos iconos nos llegan desde el otro lado del espejo occidental. Los que jamas se ven en nuestros cuadros de honor -- campesinos de los cerros, cortadores de cana de azucar, excluidos habitantes de las cuidades de chabolas-- vuelven a entrar de repente en el marco y nos presentan sus propios cuadros, es decir, nuestro rostro al reves. Recordatorio oportuno. La olvidadiza conmemoracion de 1992 recordaba demasiado, en efecto, a un encuentro cara a cara Europa-America, una explicacion postuma entre conquistadores e indios. Lo que retorna de modo brutal, en las calles de Los Angeles como a traves de Haiti la olividada, es Africa el tercer participante excluido de nuestras ceremonias; y con ella, el rostro nocturno de America. Entonces se ilumina nuestro propio inconsciente de sombra a nosotros los europeos: el trafico de esclavos, primer fundamento de nuestra opulencia. Negros, o mestizos, todos estos imagineros son hijos de esclavos, que no lo olvidan. En La Espanola de 1492, actualmente dividida entre la Republica Dominicana y Haiti, habia casi 200,000 indios. En 1548, sigun Oviedo, quedaban 500. Pero los indios habian extraido el oro, varios cientos de toneladas. Sus sustitutos negros han cultivado despues la cana de azucar (duracion media de la vida de un esclavo de plantacion en el siglo XVII: siete anos). Cada imperio tiene su mano de obra. La introduccion de esclavos tiene como origen exacto la instruccion remitida al gobernador Ovando por los Reyes Catolicos, el 16 de septiembre de 1501. Las Casas, el defensor de los indios, no podia indudablemente prever el precio que Africa iba a pagar por su hermoso apostolado. Incluso si el tercio occidental de la isla dominicana diezmada fue abandonado por los espanoles en manos de los franceses, en 1697, y si los barcos negreros han enriquecido ulteriormente a los puertos franceses del Atlantico, los conquistadores no estan exentos del esclavismo. Esta rememoracion no sirve quiza como reparacion moral, pero ayudara a colmar una cierta amnesia colectiva. En este sentido, es justo que dicha exposicion se inaugure en el Instituto Frances de Sevilla, pues, al haberse encargado los espanoles de los indios, son precisamente franceses quienes han hecho victimas de una matanza a los negros de Haiti. BRUJOS Y ARTISTAS "Unico pueblo de pintores", se asombraba Andre Malraux, que habia pasado la Navidad de 1975 en las colinas haitianas para visitar esta extrana comunidad de Saint-Soleil, ese pueblo de campesinos medio brujos y medio artistas, visionarios autodidactas poseidos por los loas, los esiritus vudues. Andre Breton habia sentido el mismo sobrecogimiento en Puerto Principe, donde habia ido con Wilfredo Lam en 1945. Los cuadros de Hector Hyppolite le llegaron "como una tufarada arrasadora primaveral". Existe ahi un enigma estetico. El misterio es este: el Africa tradicional no tiene pintura, y las demas Antillas ignoran la figuracion. De donde procede entonces el don plastico de estos antillanos llegados de Africa? Por que el color estalla aqui y no en la Martinica? La respuesta se impone: es porque aqui hay un pueblo. Excepcional personalidad colectiva, por derecho de primogenitura. Haiti fue la primera nacion independiente de sudamerica (1804), vencedora de las tropas napoleonicas. Y la primera Republica negra del mundo. He ahi lo que sacude la pereza del prejuicio racial, segun el cual, el negro, dotado para la danza y la musica, no lo estaria para el dibujo. Masivamente analfabetos, encerrados en un dialecto creole oral, los campesinos haitianos se comunican mediante el trazo y el color. Al no saber escribir se expresan con imagenes. El lenguaje de los pueblos sin cultura escrita antigua es el arte. Van directamente a la poesia, sin detenerse en la prosa del mundo, y este atajo da a sus creaciones plasticas un caracter de necesidad y una fuerza de evidencia sin igual. Cuando los autobuses, los tap tap, son retablos ambulantes, cuando las plumas de aves pueden servir de pinceles y los cartones de embalaje, como lienzos, es que la pintura responde a una necesidad vital de expresion. Y que lo esencial del ser humano pasa por la figuracion. Sin no es anonimo --cada uno de estos pintores tiene un nombre y un estilo identificable-- el arte popular es colectivo. Transmite una identidad, una memoria, una energia cuyas coordenades son, al mismo tiempo, magicas e historicas. No hay aqui una gran diferencia entre el pintor y el brujo, ni entre el sacerdote y el militante. En Haiti, donde los poemas mueren empunando las armas, como Jacques-Stephen Alexis, los talleres de pintura son nucleos de organizacion colectiva, y los seminarios, escuelas de dirigentes. Lo demuestra el padre Aristide, surgido del colegio salesiano, impuisado por la teologia a la cabeza de la resistencia popular. "Un verdadero cuadro naif", sena laba Derain, "es un disparo de fusil recibido a quemarropa". El fauvismo mas la epopeya, tal seria la formula de este arte de autodidactas donde cada persona habla por todas, y a todas, de lo que es comun a todo un pueblo. El arte naif esta comunmente ligado a la naturaleza, la flora y la fauna mas que a los seres humanos. Los hijos del aduanero Rousseau expresan el bosque, el Eden de las manzanas de ore. Eva y la serpiente, la luna y los leones. Lo admirable aqui, y para nosotros, la novedad, es la anexion del acontecimiento historico por lo real maravilloso (tema propiamente haitiano recuperado mas tarde por Alejo Carpentier y por toda la novela latinoamericana). El naif de Europa describe. El naif de America narra. El primero tiene fantasmas, el segundo tiene iras. La realidad asume, bajo su pincel, un aspecto onirico y fantastico, pero el ensueno personal tiene, como punto de partida y de llegada, la aventrua nacional. La fantasia se transforma en un acto de resurreccion, entre civico y magico, de los imaginario colectivo. MAGOS DE LA LOZANIA Lo que sorprende mas en este centenar de imagenes de funerales, ejecuciones, emboscadas, matanzas, crucifixiones, etcetera, es el optimismo. Esta jubilosa mnemotecnia de la desgracia justificaria por si sola la expresion de escritor Metellus acerca de sus compatriotas: "mago de la lozania". Siempre un alba detras del crepusculo, un jardincillo al pie del Golgota, un angelote resueno por encima de los fusiles. Tristes temas? Pues no. Estos desvalidos ignoran el miserabilismo; y su rebelion conserva siempre una sonrisa de nino bueno. Como si ellos nos narrasen una farsa. Hermosa leccion. Y si esos primitivos, esos retrasados, nos hubiesen ganado por mano? Esos fontaneros, barberos, garajistas, agricultores, cocineros, cuyas visiones nos encantan, dan testimonio de una epoca, para nosotros, antiqua, en la que el artista era todavia un artesano, como el cantero o el iluminador medievales. Estos falsos pintores dominicales poseen un estilo sin pertenecer a una escuela, una vision del mundo sin -ismo de referencia. Esta pintura nada decorativa o comercial, pero al mismo tiempo documental e interior, data, si se quiere, de antes del nacimiento del arte y de los museos, de antes de la separacion entre los seres humanos ordinarios y las obras extraordinarias, las que se colocan bajo vitrinas. Es materia sagrada en estado bruto. Sin duda tendremos necesidad de ello, cada vez mas. (El Pais-Encuentro de Dos Mundos). The author describes the way the Haitians see the discovery of the new world through their paintings and artwork.