"Cristobal Colon en la pintura de los siglos XIX y XX" by Silvio Zavala in "Boletin 30 editorial" de el Colegio de Mexico, pp. 12-17 Proximamente sera publicado bajo el sello de Fomento Cultural Banamex El descubrimiento colombino en el arte de los siglos XIX y XX de don Silvio Zavala. Presentamos aqui un extracto de la parte del libro que trata sobre la figura de Cristobal Colon en la pintura. Antes de mencionar las pinturas de tema colombino hechas en Mexico, recordemos algunos antecedentes que se encuentran en el extranjero: de Eugene Delacroix (1778-1863) es Christophe Colomb a La Rabida, 1838, National Gallery, Washington. Hugh Honour reproduce el cuadro en blanco y negro en su articulo sobre "L'image de Christophe Colomb", publicado en La revue du Louvre et des Musees de France, 4-1976. Dice que el tema inspiro entre otros al pintor escoces David Wilkie (1785-1841), quien visita Espana entre 1825 y 1828, quedando influido por sus pintores, y al espanol Eduardo Cano de la Pena (nacido en el primer tercio del siglo XIX y muerto en 1897), en cuadro que encarga el gobierno espanol en 1856. No figuran estas ilustraciones en el articulo. Otra pintura de Delacroix, Le retour de Christophe Colomb, 1839, se conserva en el Toledo Museum of Art (Estados Unidos) y es reproducida en el citado articulo de Hugh Honour. A la derecha de la figura del descubridor aparece un religioso en habito blanco con manto negro. Los indios aparecen con plumas en la cabeza detras de la figura barbada de Colon, que sube unos escalones para acercarse a la pareja real, figurando el tesoro sobre el piso delante de la escena. Sobre ese tema del retorno de Colon ante los Reyes Catolicos, se reproduce tambien en dicho articulo el suntuoso cuadro de Eugene Deveria (1805-1865), pintado en 1860, que se conserva en el Museo Barogin de Clermont-Ferrand. La figura de Colon aparece con bien cortada piocha, la rodilla izquierda doblada sobre un almohadon, besando cortesmente la mano derecha de la reina Isabel, representada a la izquierda del rey Fernando. Los indios quedan con sus plumas en las cabezas detras del descubridor. La figura de un negro de perfil mira la escena desde el margen izquierdo del cuadro. La arquitectura del fondo es morisca aunque la escena, como es sabido, pasa en Barcelona y no en Andalucia. La escena del retorno atrajo antes a un amigo de Delacroix, el pintor Joseph-Nicolas Robert-Fleury (1797-1890), en un cuadro de 1846, en el que incluye un Colon barbado como los de Delacroix que se arrodilla ante el rey Fernando, quedando la reina Isabel detras con las manos juntas en senal de agradecimiento al cielo, apareciendo un paje negro a la derecha de esas figuras junto a dos galgos, y al otro lado unas guacamayas y al frente a la derecha de quien mira una embarcacion en forma de canoa, junto al grupo de los indios sin plumas situados a la izquierda de ella. Un religioso se ve al fondo en habito blanco y negro, alzando los brazos al cielo en senal de agradecimiento. Mas atras un edificio imita en el arco de la ventana el estilo morisco. El cuadro figuro en el Salon de 1847 y fue objeto de criticas. Pertenece al Museo del Louvre desde 1889. Lo reproduce en blanco y negro Hugh Honour en su catalogo de L'Amerique vue par l'Europe, Paris, 1976. Entre los valiosos trabajos de los artistas de la Academia de San Carlos son de tener presentes algunas pinturas de tema colombino, de las cuales cabe recordar las siguientes por orden cronologico: El conocido cuadro de Juan Cordero (1824-1884), Colon ante los Reyes Catolicos, oleo sobre tela, 1850, presenta la imagen de Cristobal Colon al retorno de su primer viaje transatlantico dando cuenta a Fernando e Isabel de sus descubrimientos y senalando a los nativos del nuevo mundo que le acompanan. La ficha del Museo Nacional de Arte de Mexico lo describe asi: "Sentados los reyes debajo de un rico dosel, se levanta D. Fernando para honrar al afortunado marino, que acercandose a los soberanos, indica con una mano los presentes de la tierra descubierta; muchas damas de honor y caballeros estan presentes a esta escena gloriosa para Espana; alto 76 pulgadas, ancho 108". El cuadro se conserva en la sala 5 del Museo Nacional de Arte, junto al de Jose Obregon, Inspiracion de Colon. En el Catalogo de la Tercera Exposicion de la Academia de San Carlos, enero de 1851, se da cuenta de esta pintura de Juan Cordero, pensionado en Roma de la Academia, que representa a Cristobal Colon en la corte de los Reyes Catolicos, de vuelta del nuevo mundo que acaba de descubrir. Y se reproducen los datos anteriores. Todavia con relacion a Juan Cordero es de tener presente que en la Relacion de alumnos premiados por la Academia entre los anos de 1843 y 1855, que figuran en la obra de Eduardo Baez Macias, Guia del Archivo de la Antigua Academia de San Carlos, 1844-1867, Mexico, 1976, se anota en 1846: "Se otorgo la pension [en pintura] a Juan Cordero, que ya se hallaba estudiando en Roma". En carta de Juan Cordero a la secretaria de la Academia (30 de julio de 1850), informa que habia escogido el tema de Colon en el acto de presentarse ante los Reyes Catolicos en Barcelona, despues de su descubrimiento. Que el cuadro habia sido aprobado por los profesores de Roma y Florencia, elogiandolo en el periodico El Album, y que la Academia de Virtuosi al Pantheon lo habia nombrado socio de merito. Las fechas de la pension de Juan Cordero en pintura son: del 15 de marzo de 1846 al 1 de octubre de 1853. En la obra de Elisa Garcia Barragan, El pintor Juan Cordero, Los dias y las obras, UNAM, Mexico, 1984 se reproduce a color Colon ante los Reyes Catolicos. Cordero dice que eligio el asunto tanto por el alto interes que inspira al mundo y principalmente a los americanos y europeos, como porque no ha llegado a su noticia que haya sido tratado por ningun otro artista, por lo cual cree que no desagradara. Inicio el cuadro en 1894 y pudo ser presentado en la Tercera Exposicion de la Academia de San Carlos, a fines de 1851. La critica y el pueblo quedaron vivamente impresionados. Poco tiempo despues, Francisco Zarco, lleno de fervor nacionalista, incluiria en el opusculo que dedico a Cordero las elogiosas consideraciones que este cuadro causo entre los maestros italianos. La prensa de Mexico dio cuenta de estos triunfos: "Los mexicanos son estimados de las naciones que hasta ahora no ha podido apreciar sus talentos". En enero de 1851, los capitalinos pudieron admirar la pintura. Cordero se autorretrato en uno de los indios que acompanaban a Colon. La pintura de Jesus Corral presentada en la VII exposicion de la Academia de San Carlos en diciembre de 1854, tiene por tema el de Cristobal Colon al pisar las playas de La Espanola y tomar posesion de ella a nombre de los Reyes Catolicos. Lleva en la derecha el estandarte real y da gracias al Todopoderoso por haberle concedido ver realizados los suenos de toda su vida. Al fondo se ven sus carabelas y la tripulacion que lo acompano en su descubrimiento. Esa pintura tiene 88 pulgadas del alto y 59 de ancho. (Se hace referencia a este pintor en las obras siguientes: Felipe Santiago Gutierrez, Tratado de la pintura, Mexico, 1873; Maria Esther Ciancas, La pintura mexicana del siglo XIX, tesis, Facultad de Filosofia y Letras, UNAM, 1959; Javier Perez de Salazar, La pintura mexicana del siglo XIX, Mexico, 1968.) El maestro de pintura de la Academia, Pelegrin Clave, dio gran impulso al tema colombino al pintar el mismo el cuadro que llamo La demencia de Isabel de Portugal y que fue presentado en la VIII Exposicion de la Academia de San Carlos en 1855. Manuel Romero de Terreros lo describe asi en Catalogos de las exposiciones de la Antigua Academia de San Carlos: La reina catolica Dona Isabel de Castilla, a quien el nuevo mundo debe una gratitud eterna, paso los primeros anos de su juventud en la escuela del dolor y de la adversidad, alli, lejos de la corrupcion de la corte, y en la practica de las viturdes de familia, se formaba su bella alma y adquiria las altas prendas que tanta reputacion le ganaron luego en el trono, al que la condujo por caminos extraordinarios la mano de la Providencia, para hacerle instrumento de grandes designios. En el cuadro que hoy se presenta al publico, se recuerdan las tristes escenas de la primera epoca de su vida. Muerto su padre D. Juan II, en Julio de 1454, su madre Dona Isabel de Portugal se retiro a la villa de Arevalo, que le habia legado el rey. La soledad, la perdida de todo poder y valimiento reinando Enrique IV, las memorias de su borrascosa vida, tal vez el aguijon del remordimiento, especialmente despues de la tragedia del condestable D. Alvaro de Luna, fueron causas que destruyeron la salud y aun perturbaron el juicio de la reina viuda. A su lado crecia pura y compasiva la tierna Isabel, con su hermano menor el infante D. Alfonso, sin otro espectaculo a la vista que el del padecimiento y la desgracia. El cuadro ofrece una de las escenas de aquella familia, entonces olvidada. La reina madre en un sillon de alto respaldo, en que estan bordadas las armas de Castilla, sufre uno de los ataques de enajenacion mental, que a menudo la aquejaban. Con el rostro livido y la mirada fija en el suelo, como si viera levantarse algun objeto aterrador, que senala con la mano derecha, se ase con la izquierda del brazo del sillon, y empuja el cojin que tiene a los pies. Su hija Dona Isabel, arrodillada sobre la tarima que esta adelante, apoya ambas manos y la cabeza en el pecho de su madre para consolarla, en cuyo piadoso oficio la acompana su hermano D. Alfonso. A un lado del dosel, Dona Beatriz de Bobadilla, la fiel amiga, y alguna vez, en anos adelante, la discreta consejera de la reina Catolica, se cubre la cara con la mano para no ver aquel espectaculo. Al lado opuesto, el anciano Cibdareal observa con aire de profunda atencion a la enferma, por si encuentra en los secretos de su arte algun socorro que administrarle. Aunque el buen medico de Juan II decia a la muerte del rey: que era ya viejo para tomar otro amo y andar caminos, y que iba a retirarse para siempre a la Ciudad Real, con su hijo, se ha creido no exceder la libertad que gozan los pintores, haciendole venir esta vez a asistir en Arevalo a su antigua soberana. En las ropas, en los muebles, y en la pintura que esta colgada en la pared, se ha procurado guardar propiedad, segun lo usos de la epoca a que se refiere el suceso. Clave (1810-1880) habia llegado a Mexico en 1846, al mismo tiempo que Manuel Vilar, y regreso a Europa en 1868. Inicio sus estudios artisticos en Barcelona y los continuo en Roma. Trabajo con Tomas Minardi y se vio influido por Overbeck. En la Academia de San Carlos desperto interes por la pintura de temas historicos, como acaba de verse por la descripcion de su cuadro relativo a Isabel la Catolica que se conserva en el Museo Nacional de Arte, de Mexico. Por lo que toca al tema de la visita de Cristobal Colon con su hijo Diego al monasterio franciscano de La Rabida, ya vimos que habia sido tratado por Delacroix en un cuadro de 1838 que se conserva en la National Gallery de Washington. Pero a pesar del justo renombre de ese pintor, puede decirse que su pintura colombina es debil: presenta en el primer plano, a la derecha de quien mira, a Colon de pie con espesa barba negra y junto a el a su hijo Diego cansado y sentado. En el portico del monasterio aparecen tres figuras de religiosas de habito blanco con manto negro y largos rosarios a la cintura. En la pared de ese lado de la derecha se ven cuadros colgantes del muro. Sin tomar partido nacionalista puede reconocerse que el tema fue bien tratado despues en la Academia de San Carlos de Mexico. Juan Urrichi pinto en 1856 una obra que recuerda Manuel Romero de Terreros en Catalogos de las exposiciones de la Antigua Academia de San Carlos, con la adjunta explicacion: Juan Urrichi, 12: Cristobal Colon en la Rabida, original. A la puerta de este celebre monasterio, se presenta una manana un viajero a pedir socorro para su pequeno hijo desfallecido de hambre y de casancio. Ninguno hasta entonces habia comprendido a este hombre misterioso, le comprende uno de los religiosos, le da hospitalidad y favorece sus proyectos; a Fr. Juan Perez de Marchena, pues, debe Colon su triunfo, la Espana su gloria, la Europa un nuevo mundo; alto 67 pulgadas, ancho 52 idem. El cuadro fue sorteado entre los suscriptores de la Academia y fue ganado por Miguel Mata. No se conoce su actual paradero. El Museo Nacional de Arte conserva la pintura de Jose Maria Obregon (1832-1902), sobre Colon joven que se conoce tambien como Inspiracion de Colon, oleo sobre tela de 1856. Manuel Romero de Terreros escribe asi sobre esa pintura: Inspiracion de Cristobal Colon, original (segunda sala de pinturas de los discipulos de la Academia). Ocupado el famoso genoves (Cristobal Colon) de sus meditaciones en lo alto de una montana, dirige la vista ya al mapa, ya a los diversos movimientos de la brujula, y aguarda impaciente la venida de la noche para observar por la centesima vez los astros. Entonces el ocaso del sol se le presenta con mayor claridad que nunca, y exclama: "-Esto es un hecho, hay otro mundo que hasta aqui ha sido desconocido, necesario es buscarlo!" Alto 63 pulgadas, ancho 45 idem. Anota que se le da al autor un Segundo Premio, por el cuadro de Colon. Hay menciones posteriores de esta obra. En la Decima Exposicion, diciembre de 1857, Jose Maria Almazan, "48: Cristobal Colon, copia de Obregon". En la Decimocuarta Exposicion, diciembre de 1869, figura un boceto de Guadalupe Montenegro, "7: Colon, copiado del original de Obregon", y "num. 22, El Colon, de Jose Maria Obregon, copia por O. Herrera, Catalogo de la Decimonovena Exposicion, de 1878 y 1879". "El Duque Job" (Manuel Gutierrez Najera), en nota procedente del periodico La Libertad, del 8 de julio de 1883, despues de mencionar el Cristo de (Santiago) Rebull, describe otra obra pictorica sin citar al autor, en la que esta Colon mirando con mirada de aguila el horizonte. Sentado en una roca junto al mar, comtempla la inmensidad del Oceano y el infinito de la idea. Las gaviotas [que no figuran en el cuadro de Obregon del Museo Nacional de Arte ni en la copia del mismo en la Academia Mexicana de Historia, correspondiente de la de Madrid] pasan junto a el con vuelo rapido y envidia sus alas . . . Colon clava los ojos en los dorados lejos del horizonte. Su mirada esta creando un mundo. En el lienzo de Cordero la nieve de los anos ha cubierto ya la cabellera de Colon. El visitante hace mencion del cuadro de Felix Parra sobre Las Casas y comenta: "Si la mirada de Colon esta creando un mundo, la mirada de Las Casas esta creando un cielo". Se cuenta tambien con el oleo sobre tela de Leandro Izaguirre, para el concurso bienal de la Academia en 1891, sobre el tema de Colon en la Rabida. El cuadro mencionado obtuvo el primer premio. Afortunadamente se conserva en el Museo Regional de Queretaro en buenas condiciones. Izaguirre habia nacido en la ciudad de Mexico en 1867 e ingresado a la Academia en 1884. En 1893 quedo como profesor de dibujo en la Academia por muerte de Juan Urrichi. Viajo por Europa, y al volver a Mexico se reintegro al cuerpo docente del plantel, donde permanecio formando sucesivas generaciones de pintores hasta su muerte en 1941. Estos datos asi como la reproduccion de su obra, aparecen en el estudio de Rogelio Ruiz Gomar, "Las colecciones de pintura del Museo Regional de Queretaro", que forma parte del catalogo Museo Regional de Queretaro. 50 anos, Mexico, 1986. El segundo premio en ese concurso lo obtuvo el cuadro de Joaquin Ramirez hijo, que ahora se encuentra en la Pinacoteca del Ateneo Fuente de la ciudad de Saltillo.